6 Técnicas que te Ayudarán a Soportar el Dolor del Parto sin Recurrir a la Epidural

Si hay algo que las mujeres que van a dar a luz solicitan al momento del parto es la epidural, esto con el objeto de aliviar el dolor que se produce en el momento de la salida del bebé del vientre materno. Sin embargo, muchos centros de atención materna han comenzado a optar por otras alternativas que resultan mejores que la epidural y que en Guía Mamá y bebé deseamos que conozcas. Así que es hora que sepas de estas 6 técnicas que te ayudarán a soportar el dolor del parto sin recurrir a la epidural.

Es bueno que sepas que hay otras opciones que te ayudarán a soportar el dolor del parto y que algunas pueden ser muy naturales y eficaces, contribuyendo a mejorar el bienestar físico y emocional de las parturientas. Si continuas leyendo el presente artículo descubrirás cuáles son.

  • El Agua. Aunque suene extraño los baños y las duchas con agua caliente son los métodos más eficaces –aparte de la epidural, por supuesto– para suavizar el dolor. Esto se debe a que relajan, reducen la ansiedad, aumentan la sensación de control del dolor, acortan el periodo de dilatación y disminuyen el uso de medicamentos durante esta fase del parto. Para que puedas sacar provecho de este método sólo se necesita una ducha o una bañera –afortunadamente, cada vez más salas de dilatación las incorporan– y tener en cuenta algunas consideraciones: la temperatura del agua no puede superar los 37º C; la parturienta tiene que haber dilatado 4-5 centímetros. Es necesario que la inmersión no exceda de la hora y media o dos horas. 
  • Libertad de Movimientos. Durante la dilatación lo mejor es poder moverse, cambiar de postura con frecuencia y elegir aquellas que resultan más cómodas en cada momento. Las posiciones verticales son las idóneas para la primera parte del parto ya que contribuyen a disminuir la sensación de dolor.  

 

  • Ejercicios de Relajación y Respiración. Estos métodos calman a la parturienta, ya que disminuyen la tensión muscular y ansiedad psicológica, y aumentan su tranquilidad. Entre sus principales ventajas se encuentran que las pueden realizar las propias mujeres y que no necesitan instrumental especial, un espacio concreto o la ayuda de profesionales sanitarios; por lo menos, en el momento del parto, porque antes sí que necesitan aprender estas técnicas y trabajarlas durante la gestación con la colaboración de profesionales cualificados. Las clases de educación maternal son idóneas para practicar estos ejercicios de respiración y relajación.
  • Masajes. Con ellos lograrás relajar unos músculos que probablemente estén demasiado tensos durante la dilatación. Aplicar un masaje en la espalda cuando la mujer está teniendo contracciones es ideal para ayudar a aliviar mucho la zona lumbar.
  • Balón de Parto.  Un ejercicio prenatal bastante extendido es la gimnasia con grandes balones medicinales.  De allí que ahora muchos centros maternos recurran a este tipo de pelotas hinchables y no excesivamente rígidas para ayudar en el periodo de dilatación. La manera de utilizarla es haciendo que la parturienta se siente en ella y vaya realizando pequeños movimientos circulares con la cadera, los cuales ayudan al descenso del niño por el canal de parto y a ella le alivian mucho, pues consigue estirar los músculos abdominales y lumbares.
  • Suero Fisiológico. Esta es una técnica analgésica que usan algunos hospitales y que consiste en la inyección de agua estéril en algunos puntos concretos de la espalda. Estas inyecciones, a dosis muy bajas y con pequeñas agujas, se colocan en la parte más baja de la zona lumbar, llamada rombo de Michaelis. Una gran ventaja de este método es que el alivio del dolor puede durar hasta 90 minutos; la desventaja, que sólo calma las molestias lumbares, no las abdominales ni las perineales.