Bebés con un Soplo en el Corazón

El médico pediatra debe de escuchar el corazón del bebé cada vez que los padres lo llevan a revisión, que por lo general en el primer año de vida, lo estará valorando cada mes para ir midiendo su crecimiento y tener un avance en cuanto a la talla y peso, por lo que en la rutina de la consulta es común que se haga una revisión de todos los signos vitales y en ese momento es cuando se les puede detectar a los bebés un soplo en el corazón.

Los soplos en el corazón suelen alarmar mucho a los papás cuando el médico los descubre y lo que sucede es que ellos como profesionales en la salud, lo notan cuando escuchan los latidos del bebé y entre cada sonido natural que conocemos, hay un sonido extraño presente, como un silbido, por lo que al escuchar con atención a través de un estetoscopio, lo pueden diagnosticar en una consulta de rutina, pero ese es el primer paso; una vez detectado, hay que hacer una valoración con un cardiólogo para que averigüe la causa y la zona en la que se produce para ayudar al bebé a solucionarlo por beneficio de su salud.

La buena noticia es que cerca de la mitad de los niños presentan un soplo cardíaco y en la mayoría de los casos son inofensivos, incluso son conocidos como soplos disfuncionales o soplos inocentes, lo cual es benéfico porque no repercuten en la salud del pequeño y suelen desaparecer a lo largo de la infancia. Ahora, aunque no se conoce la causa exacta de que produce un soplo en el corazón, es sencillo de tratar una vez que se ha detectado porque los soplos inocentes o funcionales suelen desaparecer por si solos y es una anomalía en el corazón de tipo no patológico, que suele manifestarse cuando se acelera el ritmo cardíaco o cuando tiene fiebre, pero su corazón está sano y su funcionamiento es normal, es decir, no hay un problema cardíaco como tal y los pequeños pueden hacer sus actividades normales como: correr, saltar, jugar y divertirse sin límites.

Los bebés con un soplo en el corazón que es de tipo orgánico, tienen un defecto en su forma y por ello una consecuencia en su función y por ello hay una falla cardíaca que es permanente. Cuando el médico lo detecta, puede ir acompañado de problemas de crecimiento, tener la respiración acelerada, cansancio y enfermarse frecuentemente de bronquitis, e incluso el pequeño se pone morado al llorar o hacer algún esfuerzo, por lo que lo ideal es que se hagan pruebas con un cardiólogo pediátrico para que vea la gravedad del problema e indique como ayudar al niño a tener una buena salud y una excelente calidad de vida.