¿Con quién dejo al Bebé mientras Trabajo?

A la hora de volver a la rutina laboral, no hay nada que preocupe más a mamá que saber con quién dejará al bebé para que se encargue de su cuidado. Algunas tienen la dicha de que sus madres se encarguen de esta labor, otras recurrirán a una niñera, y otras al servicio de una guardería. Sin importar cuál sea tu elección o posibilidad, hoy te presentamos algunas ventajas y las consideraciones que debes tener con cada una de estas opciones para dejar el cuidado de tu bebé a un tercero.

Al cuidado de una Niñera en Casa

Es una alternativa frecuente cuando no se cuenta con ayuda de la familia y se desea que el bebé se quede en casa a diario. Es esencial dedicar tiempo a elegir a la persona, contar con referencias previas y estar unos días con ella y con el bebé para ver cómo le cuida, si entre ellos hay química y si sabe actuar ante una emergencia.

Las Ventajas

Dejar al bebé al cuidado de una niñera posibilita que permanezca en su propio entorno y que cuando los padres se van a trabajar pueda seguir durmiendo. De esta manera no se interfiere en su horario habitual y se evita el estrés. Y no hace falta contar con otras opciones para los días en los que el niño se pone enfermo. Otra gran ventaja es que el bebé recibe una atención totalmente personalizada en un ambiente tranquilo, ya que la niñera ejerce como una continuación de la madre.

Ten en Cuenta…

Actualmente, contar con una niñera no es una opción barata. Además, exige a los padres ser capaces de confiar en alguien ajeno al núcleo familiar, tener claro cómo quieren que cuiden a su bebé y saber delegar. Por último, es necesario que tengan algo previsto por si algún día la niñera no puede acudir y, por supuesto, para cubrir su falta durante su periodo de vacaciones.

Con los Abuelos

Optar por los abuelos maternos o paternos para dejar al bebé es una opción muy habitual. De hecho, datos de un estudio muestran que la mitad de los abuelos cuidan a diario de sus nietos.

Las Ventajas

Es una alternativa que aporta mucha tranquilidad a los padres ya que el bebé permanece en un ambiente tranquilo, lleno de amor y familiar, la unión de estos factores es idónea para el buen desarrollo cerebral del niño que al nacer aún es inmaduro y vive una gran transformación en su primer año.

Por otro lado, los abuelos tienen tanto el tiempo como la capacidad para percibir las señales sutiles del bebé y responder a ellas, lo que favorece el desarrollo social y emocional del pequeño y va creando entre ellos un fuerte vínculo que perdurará y reforzará la unión familiar. Por último, es la opción más económica.

Ten en Cuenta…

La carga de cuidar a un bebé día tras día puede ser pesada para una persona mayor. Solo es aconsejable que asuma esta tarea si goza de salud y, muy importante, si realmente desea hacerlo.

También hay que tener presentes los posibles roces por la brecha intergeneracional. Deben ser los padres quienes marquen la pauta, sin dejar de lado el diálogo y el mutuo respeto.

En un Centro de Educación Infantil

No es lo mismo que una guardería, sus profesionales son titulados y hay un control sobre la ratio niños/educador según la edad del grupo, condiciones que no garantiza una guardería.

Las Ventajas

En un centro de educación infantil el horario es amplio y muchos atienden casi todo el año. No es necesario tener un plan B de cuidado del bebé, puesto que las bajas de las educadoras son cubiertas y el servicio está siempre disponible. Además, cuenta con material educativo que no se suele tener en casa y los profesionales que se encargan de los niños tienen una amplia formación en todo lo relativo a sus cuidados, estimulación… Por último, el bebé convive con otros niños, algo que a partir de los 10 meses puede contribuir a despertar su curiosidad y más adelante su afán de imitación.

Ten en Cuenta…

Estar en un grupo de niños con trasiego de personas puede ser estresante para el pequeño. La clave está en la calidad de atención que reciba el niño. En este sentido, conviene decantarse por un centro en el que el bebé tenga atención personalizada, cercana como la de una madre, y buena ratio niños/cuidador. Por otro lado, muchos pediatras desaconsejan esta alternativa para prematuros y bebés vulnerables por haber sufrido alguna enfermedad, ya que al convivir con otros niños están más expuestos a infecciones.