Cuándo Llamar al Pediatra?

Los nuevos papás se enfrentan a muchos temores, porque obviamente lo que desean es que sus pequeños estén bien, crezcan sanos y fuertes, por lo que, durante el primer año de vida, el pediatra se convertirá en un gran aliado para cuidar a su pequeño y necesitan tener toda la confianza para llamarle en caso de tener sencillas dudas sobre la salud y el desarrollo del bebé, pero también deben poder localizarlo en caso de alguna emergencia, por ello les decimos: ¿Cuándo llamar al pediatra?

Al nacer el bebé, el médico ginecólogo asiste a la mamá, mientras que el pediatra revisa la salud del pequeño, lo limpia, lo mide, lo pesa, lo valora y le hace el procedimiento del corte en el cordón umbilical, así que durante la estancia del pequeño en el hospital le hará visitas frecuentes para ver que su salud para progresando día con día. A los quince días de vida, recibirá su primera consulta formal para saber cómo va su crecimiento, si la leche le está haciendo bien, para aplicarle sus vacunas, etc.

Las visitas al pediatra deberán de realizarse una vez cada mes durante el primer año de vida, así al llegar la etapa de ablactación, que son las primeras probaditas a los seis meses de edad, les indicará como comenzar el proceso, entre otras cosas. El pediatra debe de estar disponible las 24 horas al día, los siete días de la semana para que en caso de emergencia, papá y mamá lo puedan localizar y pedirle ayuda, que suele ir desde una simple consulta ante la gripa del bebé, temperatura por reacción a las vacunas, un golpe en la cabeza, hasta algo que noten que no está bien en su desarrollo o algo más grave.

¿Cuándo llamar al pediatra? La respuesta es sencilla, cuando requieran orientación, ellos deben de estar ahí para ustedes como familia porque tienen la honorable labor de cuidar de la salud de todos sus pacientes. Ahora, hay que estar al pendiente de su bebé y no deben de dudar en llamarlo si: La temperatura corporal del pequeño es más de 37.5, si perdió el conocimiento por un golpe en la cabeza, si hay convulsiones, o tiene el bebé varios días con tratamiento médico y no disminuyen los malestares propios de la enfermedad. También si el llanto del bebé ha sido constante y prolongado, incluso si su manera de llorar no es normal, es decir, se agudiza como si tuviera dolor y es notorio porque el sonido parece extraño, también si van varios días sin que el bebé evacúe y tiene malestar, si hay presencia de vómito, fiebre y diarrea o signos de deshidratación como ojitos sumidos o apagados, etc. Así al contactarlo, el médico les dirá si los puede atender vía telefónica si el tratamiento es sencillo o si requiere valorar al bebé en su consultorio, así que no duden en hacerlo.