Depresión post Parto

Para muchas mujeres, el tener un bebé les genera un estado anímico muy desanimado, es decir, están muy contentas por la llegada de su pequeño o pequeña, pero al mismo tiempo se sienten sin ánimo, se miran al espejo y ven muchos defectos que ni siquiera son evidentes, se sienten frustradas por todos los cambios en su vida y en general, no saben como manejar mejor esta nueva etapa, por lo que es muy probable que estén pasando por una depresión post parto, así que queremos ayudarlas a manejar mejor esta situación.

La depresión después del parto se suele dar por todos los movimientos en los niveles hormonales que tuvo la mujer a lo largo de su embarazo, pero también suele generarse por la incertidumbre de todos los cambios que está experimentando y por la poca o nula experiencia que se tiene al cuidar a un bebé, es una responsabilidad muy grande y a veces cuesta aceptarla con facilidad, por lo que deben de estar muy pendientes de cómo es su estado de ánimo y si notan que algo no está bien, deben de pedir ayuda con los profesionales, no hay que tener pena.

La fatiga de la nueva mamá, el ver que su cuerpo cambió por completo, incluso el poco apoyo de su pareja en lo que se respecta al cuidado de un bebé, suelen ser los factores más comunes para que se genere la depresión post parto, así que si sienten algún tipo de depresión o tienen síntomas adicionales como: Ansiedad o agitación, les han pasado por la cabeza pensamientos suicidas o ganas de hacerle daño al bebé para que deje de llorar o sienten que las molesta, deben de atenderse de inmediato. La irritabilidad, confusiones o falta de claridad en el pensamiento de la nueva mamá, la dificultad para realizar tareas básicas o el sentir que no tienen tiempo para ella o que no la valoran generan un estado anímico terrible que hay que vigilar.

Muchas mujeres que han sufrido depresión post parto mencionan que en esta etapa no son ellas mismas, notan que tuvieron cambios importantes y sienten una impotencia muy fuerte porque antes lo que les generaba placer o lo que les gustaba hacer, ahora no pueden lograrlo y eso les genera frustración, enojo y hay casos donde ellas mismas aceptan que querían regresar a su vida anterior, sin importarles lo que pasara con su hijo, por ello hay que estar alerta y ayudar a estas mamás a descansar, a darse cuenta de la realidad y de las consecuencias de sus actos, así que  pueden tener atención médica por parte de un psiquiatra que por medio de terapias e incluso medicamentos puede ayudar a mejorar la condición de la persona y generar un cambio importante para que disfrute y acepte este maravilloso cambio en su vida, el tener un bebé.