La Conducta de los Hijos

Seguramente les ha pasado que alguien los ve con sus hijos y les dice: ¡Es igualito a ti! ¡Se parece mucho a tu esposo! O ¡Es como su mamá! Seguramente si, y lo escucharán toda la vida porque los gestos o de manera física los niños se parecen a sus padres, recordemos que finalmente en la carga genética fue dada por ellos, 50% de la mamá y 50% del papá y se unieron para crear un ser humano único, pero si hablamos de la conducta de los hijos, no es tan sencillo explicar su comportamiento, así que nos enfocamos en las actitudes de los hijos y nos preguntamos ¿Se aprenden o se heredan?

Durante mucho tiempo los expertos en psicología, han discutido sobre si la conducta de los niños es heredada o aprendida y la respuesta más acertada entre los especialistas es que la conducta de los hijos resulta de la mezcla de los rasgos heredados genéticamente y la estimulación que recibe el pequeño del ambiente en el que vive, sobre todo, la mamá influye en la personalidad de los hijos y en la manera de comportarse ante el mundo en el que vive porque con ella es con quien pasa el inicio de su vida y copiará y aprenderá tanto lo negativo como lo positivo.

No queremos decir con esto que si tu hijo hace berrinches es porque lo ha visto o aprendido por parte de los adultos o directamente de su mamá, sino que hay algunos aspectos que adoptado sin quererlo, por ejemplo si como adultos se desesperan porque las cosas no salen bien y gritan o se enojan por frustración, esto lo ven los niños y consideran que es una reacción correcta ante esas situaciones. Así que ustedes obsérvense como adultos primero y pregúntense si algo que hacen los demás les molesta y consideren si ustedes lo hacen también, así verán si es un hábito propio y comprenderán si su hijo lo hace, de donde lo aprendió, así juntos tendrán la oportunidad de que haya un cambio en ambas partes.

A veces los papás no creemos que los hijos sean el reflejo de nosotros como adultos, pero así es, y muchas ocasiones sentimos que la gente nos juzga a través de nuestros hijos y como se comportan, pero esto es inevitable, hay que aprender de la situación y ponerles el ejemplo a los niños de lo que es correcto y lo que no está bien hacer. Pongamos algo para que quede claro el punto, si tu hijo se muerde las uñas o mastica con la boca abierta al comer, no pueden pedirle que cambie esa acción si ustedes no le ponen el ejemplo como adultos, hay que modificarlo ambos para que se genere un cambio positivo y seamos congruentes ante lo que les pedimos, así iremos moldeando la conducta de los hijos y la nuestra para ser mejores.