Niños que no Quieren Dormir Solos

Muchos papás cometemos el error de que los bebés y los niños duerman con nosotros desde que son bebés, porque nos gusta vigilarlos en la noche cuando son recién nacidos y cuando les damos de comer en las madrugadas es más sencillo tenerlos cerca, pero cuando van creciendo no sabemos como hacer que se pasen a su propia habitación porque están muy cómodos con nosotros, pero realmente se vuelve un problema cuando los niños no quieren dormir solos, por lo que hay que solucionar esa situación lo más pronto posible.

Hay veces que los niños no quieren dormir solos por ciertos temores, es decir, le tienen miedo a la obscuridad, tienen pesadillas, les da temor algunos objetos de su habitación o se sienten solos o sin la protección que les genera papá y mamá, pero para el mismo desarrollo saludable del niño debemos ayudarlos a que se sientan seguros y venzan los miedos que pueden tener, por lo que hay que acostumbrarlos a que se duerman solos en su habitación, de preferencia desde los seis meses de vida en adelante.

Cuando un niño se duerme con sus papás, los adultos no descansan, es muy complicado porque no adquieren un sueño profundo y reparador, sino que sienten patadas, empujones y sobre todo para los hombres de la casa es complicado ya que al irse a trabajar al día siguiente se sienten muy cansados y hasta con dolor de cuello, mientras que las mamás tienden a quejarse menos porque son más tolerantes ante el amor maternal o el sacrificio de los niños, pero es la misma situación, no descansan y les genera no tener un buen rendimiento o estar de buen humor al siguiente día, a demás de que la relación de pareja se va enfriando en lo que se refiere a un acercamiento sexual entre los papás.

Muchos papás cuando los niños no quieren dormir solos, los arropan, los acomodan en su cama y se quedan con ellos hasta que se duermen y eso es bueno porque es parte de la rutina del sueño, al igual pueden agregar contarles un cuento y darles un baño antes de que sea la hora de dormir, pero si se tiene un temor nocturno y no quieren dormir solos por eso, hay que ayudarlos a que se solucione el temor, no obligarlos o regañarlos y mandarlos como castigo a su cama, lo que hay que hacer es investigar que es lo que le genera el temor al pequeño y ayudarlos a minimizarlo y a vencerlo, no fomentar el temor o distraerlos siempre porque se quedarán en una zona de confort y no querrán salir de ahí, hay que enfrentarlo poco a poco y que se den cuenta de que no hay de que temer.