Pie de Atleta en Bebés

En los adultos es muy común que tengamos mal olor en los pies, descamaciones y hasta irritación o mucha comezón y todo eso es por causa el pie de atleta, pero con un tratamiento se arregla, pero ¿Qué se puede hacer cuando hay pie de atleta en los niños? Sin darnos cuenta los pudimos haber contagiado porque andan sin zapatos y hasta sin calcetines en la casa o al ir al baño o hasta en una alberca lo pudieron adquirir, así que les decimos como atenderlo de manera sencilla.

El pie de atleta en sí es una infección de los espacios interdigitales y de la planta del pie que es producida por hongos, así que podemos ver que los niños están afectados en ambos pies y hasta en alguna mano, pero sinceramente era poco común diagnosticar a los pequeños porque no se veía mucho en niños chiquitos o bebés, pero en la actualidad de notan casos con mayor frecuencia, por lo que los papás deben de observan en sus hijos los siguientes signos: presencia de enrojecimiento, picor o que ellos no aguantan los zapatos porque sienten que tienen quemazón en las plantas de los pies, se les ven grietas o que la piel se les hace muy delgada e incluso que hay ampollitas o escamas, y todo acompañado por mal olor.

Les recomendamos a los papás que pongan mucha atención en los pies de sus hijos para evitar este tipo de problemas, porque es mejor tener una buena higiene del pie y un buen secado para evitarlo, pero el calzado cerrado puede causarlo, las duchas o albercas donde haya estado una persona que lo padece puede dejar ahí el hongo y lo adquieren al estar en contacto con él, sobre todo en ambientes cálidos y húmedos se propagan con facilidad, pero también se puede ver la presencia de lesiones similares a vesiculitas o ampollas que pueden tener pus, todo eso hay que atenderlo porque son signos de pie de atleta en los niños.

Si el pequeño ya tiene esa infección, el pediatra recomendará usar micomazol o econazol para que se aplique de manera uniforme en la piel del pie del pequeño por varios días, así se reducirán los malestares y se combatirá al hongo de manera efectiva, pero si el problema es mayor y se tiene una infección secundaria, el pediatra podrá recetar un antibiótico para ayudar al pequeño a sentirse mejor. Ahora, si quieren prevenir este problema, los médicos recomiendan usar para la familia jabones con sulfato de selenio para limpiar los pies, pero siempre y cuando la persona que lo use no tengan ninguna herida y al salir del baño, se sequen muy bien entre los dedos, los mantengan un tiempo al aire libre, los hidraten y les pongan talco, ya que su cuidado es muy similar al de las manos, así se evitará el pie de atleta en los niños.