Razones para no Pegarles a los Niños

Pareciera sencillo educar a un pequeño y no caer en los errores que muchos de nuestros padres cometieron con nosotros, los adultos que ahora tenemos la responsabilidad de cuidar y guiar a un pequeño debemos evitar esta cadena, pero aunque la teoría pareciera sencilla, no lo es a la hora de aplicarla y como humanos podemos perder la paciencia al corregir a nuestros hijos y caer en el terrible error de golpearlos, ¡Debemos detenernos!, por lo que es muy importante tener en cuenta que no hay que hacerlo porque podemos lastimarlos mucho, no solo físicamente, sino de manera emocional, por ello hablamos de valiosas razones para no pegarles a los niños.

La sociedad en general tiene muy arraigados los castigos o incluso se aprueba darles una nalgada a los pequeños cuando se pasan de a raya, pero debemos de cambiar esas terribles costumbres porque se generan consecuencias físicas y psicológicas en los pequeños, así que recordemos que se puede educar sin pegar. Comencemos diciendo que cuando un papá le pega a su hijo, le demuestra que ha perdido el control de la situación y con esto nos referimos a que no tiene en ese momento la capacidad de explicarle al niño cuales son los comportamientos adecuados y cuales no en cada situación, así que con un golpe, perdemos autoridad frente a ellos y generamos una barrera entre ambas partes.

Los padres debemos de tener autocontrol y hay que buscar caminos para resolver conflictos porque con un golpe o corrección violenta para los niños, les enseñamos que esa es la manera en que se hacen las cosas, así que es mejor contar hasta 10 antes de dar un golpe y es mejor buscar con palabras para que ellos comprendan cuales son los errores que se cometieron.

Otra de las razones para no pegarles a los niños es que la violencia solo genera más agresividad y enojo, porque los niños que vienen en una casa conflictiva tienen la idea de que es algo normal y lastiman a los demás porque consideran que eso es lo correcto. Ahora, es interesante mencionar que un golpe nos deja en evidencia con nuestros hijos porque no sabemos cono resolver un problema que se nos presenta, simplemente queremos imponer miedo, que puede funcionar en el momento, pero no se modificará el comportamiento del niño a largo plazo.

Para terminar con las razones para no pegarles a los niños, debemos dejar claro que daña la personalidad de los pequeños porque los gritos y las humillaciones dañan su autoestima y en sí el maltrato produce cambios en el cerebro, además de que sencillamente nadie merece que le peguen, esto está mal, así que piensen en niños indefensos, que necesitamos proteger y cuidar, para que ellos comprendan que nadie puede lastimarlos y menos sus padres que son quienes más los aman en el mundo.