El embarazo no impide el ejercicio

Caracas.- El embarazo no es un período de limitaciones y en los años recientes un número cada vez mayor de mujeres se ejercitan con regularidad, lo cual ha llevado a los especialistas a revisar los riesgos y beneficios de la actividad física para la madre y el hijo por nacer.

Lo primero que las mujeres embarazadas deben reconocer es que es imperativo consultar a su médico sobre el tipo de ejercicio que desean practicar. El especialista estará no sólo en capacidad de responder preguntas de la paciente, sino de determinar, además, dependiendo de una evaluación integral de la paciente, si existe alguna limitación por la cual la paciente no deba realizar dicho ejercicio, o limitar el tiempo del mismo.

No es recomendable dice el doctor Francisco Brandt Graterol, ginecoobstetra, coordinador de la Unidad de Ultrasonido Obstétrico del Centro Médico Docente La Trinidad iniciarse en ciertas actividades físicas intensas al descubrir que se está embarazada bien sea para mantenerse en forma, o no engordarse mucho. Aunque ciertas actividades pueden iniciarse durante este tiempo, el organismo reaccionará más favorablemente ante una actividad que era realizada antes del embarazo.

 

¿Qué cambios fisiológicos ocurren durante el embarazo?

Durante el embarazo el organismo experimenta una serie de modificaciones anatómicas, fisiológicas y psicológicas, las cuales son de suma importancia que la embarazada conozca pues las mismas ejercen cambios profundos en la capacidad de estas mujeres para continuar y mantener la calidad y la cantidad de ejercicio que ellas estaban acostumbradas a realizar. En relación a los cambios músculo-esqueléticos, la orientación anterior del útero expandiéndose en la cavidad abdominal desplaza el centro de gravedad ocasionando una progresiva lordosis lumbar (posición viciosa de la columna que adopta la mujer embarazada) y rotación de la pelvis sobre el fémur. Esto eleva el centro de gravedad sobre la pelvis haciéndolo más inestable.

La embarazada para mantener la línea de visión y compensar la lordosis incrementa la flexión anterior de la columna cervical. Exageración de estas posiciones puede ocasionar sensaciones de parestesia (adormecimiento) y debilidad muscular en las áreas inervadas por el nervio anular y medio (mano), a la vez que un aumento en la tensión de los músculos y ligamentos de la columna vertebral. Etapa de cambios Debido a lo mencionado el condicionamiento físico usando máquinas de resistencia y levantamiento de pesas tiene sus limitaciones. El único estudio publicado sin distribución al azar de los grupos y sin evaluación preembarazo reveló que la utilidad de ciertos equipos especiales para ofrecer protección a las articulaciones y ligamentos durante estas actividades debe ser estudiada com más profundidad.

¿Qué es lo recomendado?

Para mantener la fuerza muscular durante el embarazo, un entrenamiento recomendado, levantamiento de pesas sobre la cabeza, ejercicios en remadoras y otros similares deberían ser limitados en el embarazo como prevención a las lesiones en la parte baja de la columna, que es la lesión ortopédica más frecuente durante el embarazo (50 porciento). Estos riesgos aumentan con la edad y la paridad. El aumento del tamaño de los senos (500 grados a término aproximadamente) contribuye también a los cambios en el centro de gravedad. No extenuarse Al hablar de cambios metabólicos se ha estimado que el gasto calórico del embarazo es aproximadamente 300 calorías extra por día. La ganancia de peso en el embarazo es alrededor de 12 kilogramos, un 20 porciento de aumento en el peso corporal para la mayoría de las mujeres. La mayoría de este peso se gana durante la segunda mitad del embarazo.

¿Cómo acepta el feto el embarazo?

Existe amplia y reciente data que indica que el feto tolera bien el ejercicio materno y que no hay efectos adversos a larga data. Sin embargo, la mujer embarazada debe tener en cuenta que el ejercicio extenuante así como la combinación del mismo con una dieta inadecuada puede traer como consecuencia niños de bajo peso al nacimiento. Es importante también denotar que el ejercicio vigoroso trae como consecuencia un aumento de la temperatura corporal. Estudios en animales han revelado que aumentos de temperatura sobre 39 grados centígrados pueden ser teratogénicos y ocasionar lesiones en el tubo neural. Aunque no hay data en humanos que soporte esto, el riesgo teórico no debe ser ignorado y la mujer debería evitar ejercicios con aumentos de temperatura importante durante las primeras semanas del embarazo.

En líneas generales afirma el ejercicio tiene un efecto beneficioso durante el embarazo y es poco probable que ocasione algún compromiso fetal o materno cuando se siguen las recomendaciones apropiadas. Algunos trabajos revelan que el ejercicio aeróbico beneficia durante el embarazo a la mujer reduciendo la presión arterial, disminuyendo riesgos cardiovasculares como: la formación de coáagulos, ayudando a mantener el peso ideal y manejando establemente la diabetes si la presentara. Asegura el doctor Brandt, que efectos beneficiosos del ejercicio han sido reportados durante los diferentes estadios del parto. Mujeres embarazadas que mantienen alguna actividad física tienen, por lo general, trabajos de parto más corto y rápidos, probablemente por el fortalecimiento de los músculos abdominales. Está demostrado que las que se ejercitan en esos nueve meses poseen una mayor autoestima que aquellas que no lo hacen. Precauciones En 1985 el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos desarrolló una serie de lineamientos para los programas de ejercicio en las mujeres embarazadas. Sugirieron que el pulso materno no debe exceder los 140 latidos por minuto en ninguna actividad. Actividades extenuantes no deben exceder los 15 minutos de duración. Ninguna actividad deberá ser practicada en la posición supina después del cuarto mes de embarazo. Los ejercicios que empleen la maniobra de Vasalva deben ser abolidos. La ingesta calórica debe ser adaptada no sólo al embarazo, sino también al ejercicio que se practica. Sí es recomendable que se ejercite con regularidad, al menos tres veces a la semana, es preferible a la actividad intermitente.

¿Hay ejercicios recomendables?

Los más deseables son: natación, bicicleta estacionaria, caminata aeróbica, ejercicios aeróbicos de bajo impacto, trote, deportes de raqueta hasta cierta fase del embarazo, gimnasia con ejercicios de estiramiento, entre otros. La práctica de cualquier deporte a nivel de competencia no es recomendada. Entre las contraindicaciones para ejercitarse en el embarazo figuran: enfermedad del miocardio, insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiaca reumática, tromboflebitis, embolismo pulmonar reciente, enfermedad infecciosa aguda, riesgo de parto prematuro, incompetencia de cuello uterino, embarazos múltiples, ruptura de membranas, retardo de crecimiento intrauterino o macrosomia fetal, enfermedad hipertensiva severa, mujeres con embarazos sin control prenatal, sospecha de sufrimiento fetal. Las pacientes diabéticas pueden obtener grandes beneficios del ejercicio moderado y controlado. Blanca García Bocaranda

Especial para El Universal

  • 1/
Si te gusto este Artículo presiona el Botón Compartir
Articulos Relacionados de Maquillaje

Te Puede Interesar Leer

loading...