Gemelos – Tips Para Organizarte Mejor

  • 1/11/2016 4:19:16 PM
  • Mamá

Sin embargo, es posible evitar, o al menos reducir bastante, el estrés que genera la situación. Este es el objetivo de las siguientes recomendaciones. Tenerlas en cuenta ayuda a que la experiencia no solo suponga el doble de trabajo, sino también el doble de felicidad.

Establecer Prioridades. Lo primero son los bebés. Debes adaptarte al ritmo vital de cada pequeño, a sus tornas diurnas y nocturnas, las rutinas de higiene, los ciclos de vigilia y sueño….

Respetar los ritmos y necesidades de un recién nacido durante sus primeras semanas de vida siempre es importante, pero más aún en los partos múltiples. En estos casos es habitúa que los bebés nazcan bajos de peso o con signos de prematuridad. Ser muy escrupulosa con sus cuidados favorece su evolución. Además, pasados los primeros meses, es importante empezar a establecer unos horarios de alimentación, sueño, paseo, juego... Mantener estas rutinas (es decir, llevarlas a cabo cada día a la misma hora) también es clave para la organización.

Debes Reponerte y Cuidarte. Ahora que eres madre tienes que recuperarte del embarazo y dos partos. Hay puntos que deben cicatrizar, cansancio acumulado, cambios físicos y hormonales... Y mientras todo esto ocurre, debes seguir las rutinas de dos recién nacidos, lo que supone un gran esfuerzo físico y psicológico. La prioridad son los bebés, pero tú también. Difícilmente los chiquillos van a estar bien si te encuentras o borde de la extenuación. Recuerda, es fundamental que aproveches las siestas de tus hijos para descansar, desconectarte y recuperar todas tus fuerzas.

También debes aprender a hacerte de la vista gorda si la cocina no está reluciente y posponer (sin remordimientos) las visitas de amigos y familiares para cuando te encuentres mejor. Y hablando de visitas y de organización, nunca está de más pedir (cuando haya confianza) regalos prácticos y necesarios. La otra opción es exponerte a recibir 20 faldones preciosos, pero nada funcionales.

No se Puede con Todo. Los primeros meses son agotadores. Los días transcurren entre pañales y tomas, debes aprender a alimentar a dos bebés al mismo tiempo, descubrir qué calma a cada uno, disponer de toneladas de ropo infantil limpia... Tan importante es asumir el gran esfuerzo que supone criar o dos hijos, como dejarse ayudar.

La salud física y mental es más frágil tras un parto múltiple. Según una investigación realizado por el Instituto de Salud Infantil de o Universidad de Bristol, las madres de gemelos son más propensas a sufrir depresión posparto que los de niños nacidos con un intervalo de dos años entre el alumbramiento de cada uno.

En este sentido, el papel del padre es fundamental, pero no está de sobra contar también con lo ayuda de alguien más. Estar acompañada te dará un respiro y te permitirá dormir para reponer fuerzas o bañarte tranquilamente.

Huye de la Perfección. Cuando la casa se convierte en un hospital-hotel-guardería, las tareas se acumulan, el desorden aumenta y los nervios se pierden con facilidad. Además, no puedes confiar en tu memoria, pues a falta de sueño hace estragos en ella. Durante un tiempo, permítete ser imperfecta.

No es el momento de estar disponible para todo y todos. Esto significa: aprender a decir «no puedo», bajar el nivel de autoexigencia y delegar tareas. Para hacer frente al caos haz una lista de pendientes. Tenerlo todo por escrito ayuda o priorizar y a panificar el día a día. Ello reduce los olvidos y, en consecuencia, el estrés.

Por último, entiende los sentimientos de frustración, los temores y las dudas como el proceso de adaptación o los cambios que supone tener dos hijos. Comparte con tu pareja y con personas cercanas estas emociones. Date cuenta que tu sentir no convierte a ninguna mujer en una mala madre.

Mamá Relajada vale por Dos. Los padres tranquilos transmiten tranquilidad a sus hijos. Pero es difícil tener nervios de acero con dos bebés llorando a la vez, pidiendo brazos...

¿Cómo mantener la calma?

Desconéctate a ratitos. Procura no olvidarte de ti misma, encuentra momentos para leer, ver una película, darte un baño, hablar por teléfono..- Hacer cualquier cosa que ayude a «olvidarte» un poco de los niños, ayuda a cargarlos luego con más ganas.

También es básico compartir ratos con tu amado, de modo que la relación no se estropee ante el maremoto al que se ve expuesta.

Disfrútalos día a día. La sensación de que el tiempo vuela es mucho más intensa cuando se tienen mellizos o gemelos. Cuando te das cuenta, ya crecieron. Bien vale la pena disfrutar del proceso y para ello es fundamental dedicarles tiempo de calidad. Abrazarlos, jugar con ellos (juntos y por separado), descubrir cómo empiezan a interactuar... resulta muy gratificante y ayuda a alivianar los ratos de puro trabajo.

Sé paciente. No tiene nada que ver el ritmo de hambre y sueño de un recién nacido con el de un bebé de cuatro meses. No es mucho tiempo de diferencia, pero sí el suficiente como para ver cambios significativos. Las tomas se espacian y se reducen, los ritmos de los dos bebés se igualan, comen a la vez, duermen a la vez... Dar un vistazo al pasado ayuda a comprobar que todo es cuestión de tiempo y que, poco a poco, la situación se ordena y todo toma su rumbo.

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