Empatía entre Papás e Hijos

Los padres y los hijos tenemos un lazo natural que nos une, pero debemos fomentar ese cariño y respeto para tener una relación sana y fuerte con cada uno de los miembros de nuestra familia, pero a veces, por más que queremos, no sabemos como acercarnos a nuestros pequeños y generar que ellos compartan con nosotros sus necesidades, nos expresen sus sentimientos y se sientan atendidos y apoyados por sus padres, por ello compartimos algunas ideas sobre como generar empatía entre papás e hijos.

Dejemos claro que nadie nace sabiendo ser padres y en la práctica nos podemos equivocar mucho, pero el ser atentos con nuestros hijos, ser consientes de que necesitan tenernos cerca y darles mucho cariño, les ayudará a comprender en su vida que es un ser muy importante, único y especial, a tener una buena autoestima, que lo llevará a sentirse seguro y a que experimente el amor en su vida.

Todos podríamos pensar que la empatía entre papás e hijos es natural y es así, pero en muchos casos es difícil lograrlo cuando los niños no son felices, que se sienten frustrados o están enojados y hacen berrinches por todo, por lo que es complicado comprenderse cuando los puntos de vista entre los adultos y los niños son diferentes, así que hay que enfrentar las situaciones como se presentan e intentar comprenderse, así que pueden ponerse en el lugar del pequeño y ayudarlo a que sienta que lo escuchan, que tratan de entender sus sentimientos y que ponen atención a lo que dice.

La empatía entre padres e hijos puede generar que los niños expresen con mayor facilidad sus emociones, que no se sientan limitados en sus vínculos afectivos y sobre todo, evitarán que se sientan reprimidos. Es importante mencionar que los niños de uno a cuatro años de vida, dependen de la capacidad de sus padres para crear un ambiente que motive su curiosidad, que tengan la libertad de explorar de manera segura lo que les rodea, pero con límites para su propia seguridad, pero más que nada, sabrán que si quieren un abrazo o un apapacho, están mamá y papá siempre a su disposición.

Cuando los hijos van creciendo, el contacto físico será menor, ellos lo evitarán pero debemos de saber como padres cuando los pequeños nos necesitan y hay que tener la capacidad de acercarnos a ellos para que se sientan protegidos y amados, no importa si ellos están enojados o se portan un poco raros con la familia, los niños necesitan saber que están respaldados.

Cerramos con el tema de la empatía entre papás e hijos diciendo que ellos deben tener en sus padres un espejo emocional,  y lo podemos lograr diciéndoles frases como: ¡Veo que estás muy enojado! O ¿Te encanta jugar eso verdad? Así ellos comprenderán que ustedes como adultos los entienden y pueden generar una cercanía importante, con ello bajarán la ansiedad de los niños y poco a poco estrecharán lazos por comprenderse.