Los Beneficios del Pecho – Como Protege al Bebé

• Menos enfermedades crónicas. El listado de las enfermedades ante las que está más protegido el bebé que toma pecho es enorme. Así, hay menos riesgo de enfermedades crónicas como alergias, diabetes, celiaquía, enfermedad de Crohn, artritis, esclerosis múltiple, hipertensión, hipercolesterolemia e, incluso, leucemia infantil.

• Infecciones a raya. Cuando se trata de enfermedades comunes, como las producidas por virus o bacterias, el bebé lactante cuenta con muchas más defensas ante diarreas, neumonías, bronquiolitis, otitis, infecciones de orina… Como el sistema inmunitario del bebé es claramente insuficiente, sólo puede defenderse a través de los anticuerpos que le pasa la leche materna, porque la lactancia artificial carece de células con función inmune. Además, hay que tener en cuenta que esta protección aumenta conforme la lactancia materna se prolonga en el tiempo y que no se circunscribe sólo a la etapa de bebé sino que se prolonga durante la infancia y, en algunos casos, en la edad adulta.

• Mejores digestiones. La leche materna es la propia de la especie, por eso se adapta perfectamente al organismo del niño. Nada más nacer, los bebés que maman eliminan antes el meconio (la primera caca). Además, su estómago se coloniza con una flora intestinal protectora que le va a librar de muchas infecciones. La lactancia materna favorece asimismo la maduración intestinal, disminuye la incidencia de gases y hay menor reflujo gastroesofágico.

• Óptimo desarrollo intelectual. Los científicos han comprobado que la lactancia materna aumenta la inteligencia de los bebés. Entre otros factores, es así pues ayuda a multiplicar los ácidos grasos que van a establecer las conexiones neurona les de las que depende el desarrollo intelectual. Así, los niños criados al pecho obtienen mejores puntuaciones en los test de inteligencia, y esto es más notable cuanto más aumenta el tiempo de lactancia.

• Otros beneficios. Además, protege contra la muerte súbita, la caries y la obesidad y proporciona al bebé un ambiente de seguridad emocional muy beneficioso.