Vida Sexual de la Embarazada

El Ginecólogo Tan Peng Chiang de la Universidad de Malasia realizo un estudio en la que concluyo que el mantener relaciones sexuales sobre todo durante el último mes de embarazo, permite a la futura mamá tener un parto más fácil y espontáneo, ya que entre otras cosas, estimula y ejercita los músculos uterinos.


 


El Estudio de Chiang realizado a más de 200 mujeres embarazadas durante 3 años, también concluyo que la Vida Sexual de la Embarazada no causa ningún problema en las membranas y tampoco provoca el parto Prematuro.


 


También afirmo que el tener relaciones sexuales durante el embarazo no causa problemas al bebé, ya que como el mismo explica no hay mejor amortiguador que el liquido amniótico para proteger al bebé.


 


Otro Ginecólogo y Obstetra que avala la tesis de Chiang es José Bento, este no solo la confirma sino que va más allá, asegurando que las embarazadas que gozan de gran actividad sexual tienen bebés más tranquilos y felices: “Después de que la madre tiene un orgasmo, se produce una inmensa liberación de endorfinas, que llegan por el cordón umbilical hasta el feto, dándole sensación de placer”, afirma el doctor Bento.


 


Lo cierto es que ninguna actividad sexual dañará a tu bebé o provocará el parto en un embarazo normal, así que puedes continuar teniendo una vida sexual activa a no ser que se te haya indicado lo contrario debido a un problema potencial o una complicación en la gestación.


 


Algunas posiciones recomendadas son:


 


De lado: La mujer se tumba de lado y el hombre detrás de ella, sujetando con el torso parte de su peso. Él la penetra desde atrás levantándole, si es necesario, una pierna con la mano para facilitar el acto. Así no hay presión sobre el abdomen de la mujer y, además, él puede acariciarle los pechos.


 


Cara a cara: La mujer se coloca encima del hombre, en posición supina y así es capaz de controlar el ritmo y la profundidad de la penetración. Aunque parezca una postura cansada para una embarazada de más de cinco o seis meses, no lo es tanto: el hombre puede usar sus muslos y rodillas de respaldo para que la mujer esté cómoda y se concentre plenamente en los movimientos vaginales.


 


Sentados: El hombre se sienta abajo y ella sobre él, con las piernas abiertas, se introduce el pene. Si el embarazo está muy avanzado, la mujer puede sentarse de espaldas.


Perrito: Los adictos a esta postura pueden practicarla durante los dos primeros trimestres de embarazo, teniendo cuidado en colocar unas almohadas bajo el vientre de ella, para que no se vea obligada a hacer tanto esfuerzo.


  


En la Buena Vida Sexual de la Embarazada solo debe de tomar en cuenta que el movimiento brusco y la penetración profunda no son adecuados durante esta etapa. Además, la excitación que se produce en el tercio externo de la vagina, donde están todas las terminaciones nerviosas, es suficiente para lograr un orgasmo, porque es la parte más sensible del órgano femenino.